jueves, 30 de abril de 2009

Desborde

.

Recorre mis orillas,

desborda mis caudales.

Hazme húmeda de prisa.
-

Atraviesa mis fronteras,

que tu locura y mi locura

todo lo traspasen.


Esta noche.
.

martes, 28 de abril de 2009

LOLA - Hombres Perros -

-


.
Viernes por la noche, una calle oscura y sorda de una capital que fue quedando vacía.

Lola subió el cuello de su abrigo, se soltó el pelo azabache y lo removió con su mano. Merodeo con disimulo su aspecto, sus botas negras y su falda corta, todo en orden, medias oscuras, perfume a maderas.

Había aprendido a caminar a solas, con la mirada segura y el porte ajustado.
Sabía que a los perros no había que demostrarles miedo, usaba la misma formula para mirar a los ojos, a los hombres perros, a los inmundos verborrágicos porteños, de mala espina.

Cuando bajó la vista, que había fijado en la luna caníbal, que acompañaba jugosa su marcha, encontró ante sus ojos, una rosa roja de tallo largo, pendiendo de un brazo que detuvo su paso.

Sus ojos afilados calaron a los del hombre dueño de aquel brazo extraño, y sin abrir la boca, solo con su vista lo mordió duro.

El tipo amedrentado por la sanguinaria mirada, dijo: - Solo quería regalarte una.
Lo vió aliviada, vendiendo ramos de rosas rojas entre los autos.

Lola levantó la flor que había caído al piso y siguió. Aminoró la marcha tratando de poner a mínima su corazón acelerado.

Ya faltaba poco.

Un bodegón oscuro y tan procaz como la misma noche, atestado de humo y voces roncas de ginebra, le abrió las puertas.
Un jazz agónico sonaba desparramado en el ambiente.
Se detuvo firme, sosteniendo nuevamente su corazón agitado, y simulando no reparar en las miradas ajenas que la hacían sentir una forastera.
Lo buscó.
Reparó incomoda que no sabía a quien buscaba.

Buscaba a un desconocido.

.

domingo, 26 de abril de 2009

La Maga

.
La Maga se recostó sobre el marco de la ventana, la mirada quieta y el alma absorta.
Se desparrama ante su vista, la playa, el mar, verde, infinito.

Ve pasar a una mujer vestida de cielo, dejando pequeñas huellas sobre la arena húmeda.
La espuma del mar le baña los pies descalzos, el viento blando, arremolina su pelo, que la sigue como una estela por detrás.
El sol la pinta dorada.

La Maga se sorprende estremecida ante aquella imagen. Suelta un suspiro de placer al sentirse acariciada, sus mismas manos la recorren toda, tibias, tímidas.

El Escritor entra silencioso al cuarto. Cerró la puerta tras de si y quedó mudo, inmóvil, viéndola desnuda, viéndola mirar.
Por detrás, la playa desierta.

La vió tocarse, acariciarse, con sus manos como alas.
Enigmática, ajena, lejana. Escuchó sus suspiros.

Atraído por su sensualidad, comenzó a acercarse, lento, callado, con miedo de romper el encanto.
Ella sintió su proximidad.
El, conquistado, mareado, se hundió en su cuello.

El amor se puso bravo y una ola agitada los volteó al piso.

.

Imagen: Karol Bak

.




miércoles, 22 de abril de 2009

Ritual de una noche de sexo

.

.

Llegar.
Sentir la caricia propia.
Que suene jazz y dejar el cuarto a media luz.
Tirar los zapatos
y pisar descalza.


Quitarse la ropa, que como restos muertos van quedando a cada paso.

Abrir la ducha y quedar solo vestida de vapores y olores. Incienso dulce.

Un cigarrillo y mil ceniceros.
El espejo empañado y una figura desnuda de espaldas.
Pies pequeños solos, lentos, disfrutados.
La música sigue sonando.
El agua caliente corriendo sobre la piel cansada.
En la cara.
Espuma, cubriendo cada cicatriz, cada surco sinuoso, cada curva, toda la orilla. Toda blanca.
Alguien entra a modo de mensaje por un teléfono tirado, abandonado, sobre el sillón de cuero. Allí queda. Olvidado, no necesario, extraño.


El agua vuelve a desnudar.
Húmeda, corta el aire denso de aromas, dejando huellas mojadas.


Y Solo deja entrar, por la única ventana, a la luna plateada que brilla en su piel de nácar, que se atreve tímida a meterse en su cuerpo de mano de sus manos, allí tirada en el mismo sillón que aún llama.
La noche no necesita mas nada.
.

lunes, 20 de abril de 2009

Hubiera amado a esta Mujer

Janis Joplin

En su grito despiadado.
En sus noches de sombras.
Entre vasos y copas.
Entre sus nubes y vuelos.

Borracha de su voz,
la hubiera amado.

Pero no hubiera podido
siendo princesa.
Me quito las sedas
Los tules y coronas.
Los cambio por noches
de su voz de viento.
Reina!
.
.

Pinchen la imagen de ella que está a la derecha. Eso escuchaba, mientras imaginaba "Sin Ropa"

.


domingo, 19 de abril de 2009

A Solas

.

Por favor no moleste
Mujer sola.

Meciéndose,
despacio,
alada,
libre.
Sin ropas.

Los brazos al cielo.
Un grito hondo.
Sin nada.
A solas.
.

Janis Joplin


.

Para empezar...

BLOG EN CONSTRUCCION

.


BUSCANDO LA HUELLA
.
.